1. La criba telefónica
Suele ser el primer filtro. Un reclutador (a menudo no el responsable de contratación) comprueba que tu experiencia, tus expectativas salariales y tu disponibilidad encajan a grandes rasgos con el puesto. Es breve, de 15–30 minutos, y de tono distendido.
Qué evalúan: encaje básico y comunicación. Cómo prepararte: ten tu CV delante, conoce bien la oferta de empleo y ten preparado un resumen de 60 segundos sobre quién eres. Ponte de pie mientras hablas: tu voz transmite más energía.
2. La entrevista por videollamada
Hoy es la opción por defecto para las primeras y segundas rondas. Se aplica todo lo de la criba telefónica, más la cámara: tu iluminación, tu fondo, tu mirada y tu audio moldean sutilmente la impresión que causas.
Cómo prepararte: prueba tu equipo el día anterior, sube la cámara a la altura de los ojos y mira al objetivo, no a la pantalla, cuando respondas. Cierra cualquier aplicación que pueda sonar. Si se corta la conexión, mantén la calma y vuelve a entrar; cómo te recuperas es en sí mismo una señal.
3. La entrevista por competencias (conductual)
Preguntas estructuradas que empiezan con “Háblame de una vez en la que…” El entrevistador puntúa tus respuestas frente a competencias definidas: trabajo en equipo, responsabilidad, gestión de conflictos, rendimiento bajo presión.
Cómo prepararte: crea un banco de seis a ocho historias reales y estructura cada una con la técnica STAR. Una historia sólida y concreta vale más que tres vagas.
4. La entrevista técnica o basada en tareas
Ejercicios de programación, casos prácticos, revisiones de portfolio, pruebas para hacer en casa o resolución de problemas en directo: el formato depende de tu campo, pero el objetivo es el mismo: verte pensar.
Cómo prepararte: practica pensar en voz alta. A los entrevistadores les importa tu razonamiento al menos tanto como el resultado final. Si te atascas, di qué intentarías a continuación y por qué: el silencio es el único fallo de verdad.
5. La entrevista con panel
De dos a cinco entrevistadores a la vez, cada uno con su propio enfoque: tu futuro jefe indaga en las habilidades, RR. HH. comprueba los valores y un directivo sénior valora tu potencial.
Cómo prepararte: averigua quién va a asistir y qué le importa probablemente a cada uno. Dirige tu respuesta a quien preguntó y, al terminar, amplía el contacto visual para incluir al resto del panel.
6. El assessment centre
Media jornada o una jornada completa de ejercicios en grupo, presentaciones y pruebas, habitual en programas para recién graduados y en contrataciones masivas. Es lo bastante distinto como para que le hayamos dedicado una guía específica sobre las jornadas de assessment centre.
7. La charla informal
“Solo un café” con un fundador o un jefe de equipo. Ambiente relajado, evaluación real: cada anécdota que compartes sigue siendo una prueba.
Cómo prepararte: exactamente igual que para una ronda formal y, luego, déjate llevar por el tono que marquen. Lleva preguntas genuinas; la curiosidad se interpreta como motivación.